viernes, 25 de septiembre de 2009

Reconocimiento universitario

Ahora que comienza un nuevo curso de la Universidad para mayores, a través del Aula Permanente de Formación Abierta, creo que sería la oportunidad adecuada durante el transcurso del mismo, para organizar por mediación de sus componentes, así como por parte de los socios de Ofecum (Oferta Cultural para Mayores Universitarios) y Aluma (Asociación del Aula de Mayores) ambas instituciones derivadas como consecuencia de la primera, un merecido acto de reconocimiento público hacia su principal creador, Don Miguel Guirao Gea, catedrático de la Facultad de Medicina, y a sus colaboradores inmediatos, quienes hicieron de dicha Facultad un fraternal abrazo para la pléyade de mayores con inquietudes universitarias, creativas o culturales en general, sobre todo hacia aquellos que, por circunstancias adversas de su vida, no tuvieron la oportunidad de poder hacerlo a su debido tiempo.
Dicho abrazo universitario ofrecido generosamente a los mayores se fue contagiando posteriormente a otras Facultades, convirtiéndose en normal una actividad que antes no existía y que empezó siendo algo excepcional. Por eso, como en Granada el principal valedor de tal milagro, así como por su acendrada dedicación para la consolidación del mismo durante muchos años, ha sido y es Don Miguel Guirao, creo que se merece alguna forma de reconocimiento social por parte de sus alumnos y ex alumnos, ellos y ellas, incluidos los llamados por él afectuosamente como “repetidores”.
Se trata de compensarle, aunque sólo sea simbólicamente, por todas las incomodidades y esfuerzos asumidos personalmente como consecuencia de su obra, a través de la cual se ha constituido una gran familia, quien debe demostrar que en cierta medida se encuentra en deuda con él. Agradecimiento que habría que hacer extensivo también a sus colaboradores, como igualmente a las Facultades de este Distrito Universitario que tan incondicionalmente nos prestan sus recintos y sus clases para ejercer nuestra labor, que sin su ayuda sería imposible.
Quiero terminar pidiéndole a Don Miguel que excuse el atrevimiento al pretender por medio de estas líneas, tal proposición. Como persona sencilla que es, espero que la acepte considerándola como un gesto de afecto colectivo, pues seguro será compartido por todas aquéllas personas participantes con anterioridad en dichas asociaciones o pertenecientes actualmente a las mismas y que por consiguiente se sientan beneficiarias por su generoso comportamiento con los mayores universitarios.

F.D.O. Juan Francisco Aceña Caballero
Ex-alumno del Aula Permanente y socio de Aluma

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